Tus palabras no estan,
tu mirada la desvaneció el viento,
tus labios se callaron
por el dolor de la opresión
Tu cuerpo mutilado ante la bayoneta
clamaba un ápice de amor
que se perdió en la distancia
en el calor de los brazos que te tomaron
recordaste la sonrisa de la pequeña
que te despedía en lo lejano,
el juego en tus piernas
la esperanza eterna
no despego su iracunda mirada de tus manos
ni de tus ojos ideales y desafiantes
fue tu último suspiro, tu último instante,
no miraste atrás
tampoco vacilaste
en el horizonte....
tu palabra cantó un himno a la libertad
al respecto a la labor.
un himno en contra de la mano mutilante
domingo, 29 de noviembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario