Un rayo cayó en mis pies
mis pupilas temblaron
mis pies del calor se dañaron
mis manos buscaban el camino
pues mis ojos ciegos habían quedado
oía gritos a lejos
perros ladrando
olor a carne quemada
niños llorando
es todo lo que recuerdo
antes que tu manos llegaran
y en mi vientre
posaras tu beso
que me animo a seguir
en silencio
y sigilo
buscando un camino
un camino oculto en tinieblas
tinieblas de orgullo vacío soledad
envidia
¡ y sepa Dios cuanta cosa más!
pero fueron tus manos de niña inocente
las que me animaron a seguir
en medio de aquel rayo de olvido.
jueves, 29 de octubre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario