miércoles, 21 de octubre de 2009

Rafael Matte Villalobos

Tu cuerpo agrietado
lleno de llagas
me miraba desde la oscuridad de tu cama
donde el dolor te había dejado postrado
tu manos quedaron suplicante frente tus ojos
que tornaron inocentes y llenos de juegos del alma

Tus labios se sellaron en pacto de silencio
y tus últimas palabras fueron un amargo tango
que danzaste en sueños aferrado a mis manos
que trataban de conquistar a las tuyas
al compás de los sueños; de los anhelos

Si miraba a la profundidad de tus ojos
....me transportabas....
y me llevabas a laderas ajenas e inhóspitas
a lugares sólo creados por tu mente
a esos lugares que en concreto
eran lo único que tenías
Tu mente dañada por el trabajo y los años
me hicieron parte de lo único que te fue quedando
el sueño, el dolor, las heridas

----Y en la última estrofa de que aquel tango exalaste el aliento del recuerdo eterno------

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