Tu cuerpo agrietado
lleno de llagas
me miraba desde la oscuridad de tu cama
donde el dolor te había dejado postrado
tu manos quedaron suplicante frente tus ojos
que tornaron inocentes y llenos de juegos del alma
Tus labios se sellaron en pacto de silencio
y tus últimas palabras fueron un amargo tango
que danzaste en sueños aferrado a mis manos
que trataban de conquistar a las tuyas
al compás de los sueños; de los anhelos
Si miraba a la profundidad de tus ojos
....me transportabas....
y me llevabas a laderas ajenas e inhóspitas
a lugares sólo creados por tu mente
a esos lugares que en concreto
eran lo único que tenías
Tu mente dañada por el trabajo y los años
me hicieron parte de lo único que te fue quedando
el sueño, el dolor, las heridas
----Y en la última estrofa de que aquel tango exalaste el aliento del recuerdo eterno------
miércoles, 21 de octubre de 2009
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