La niebla trae consigo noticias que no vemos, noticias que cambian la tranquilidad del alma, y la pasividad de la esperanza.
Caminando una noche entre los árboles que interrumpen el destino, deambulando entre mis pensamientos de sueños de niña y mis hechos de mujer, me vi sumergirme en esa tiniebla que tapa la vista y no permite ver por donde caminas, sentí un frío estremecer en mi cuerpo, llevaba nombre de soledad y quise acompañarle en su estadía, más solo me remeció y se fue develando en mi andar la soledad que había dejado ante su paso, esa soledad de noches vislumbradas en silencio y deseosa de ser abrazada por otros brazos que no sean los tuyos, levantas la mirada y frente tuyo descubres la verdad que siempre estuvo allí, esperándote saludándote y tu no le viste, quizás por que no podías verle, quizás porque no quisiste verle, más esta vez no sirve hacer caso omiso esta vez la verdad cala con toda su fuerza y potencia, esta vez la verdad te daña, y te grita con todas sus fuerzas.
Recorro el camino trazado de regreso no levanto la mirada, está ya esta empañada de lagrimas de ilusión pérdida, de sueños destrozados de un cariño perdido de confianza destruida.
martes, 19 de mayo de 2009
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